• 3/4 taza de almendras
  • Agua para remojo
  • 3 tazas de agua

Deja las almendras en remojo en medio litro de agua, durante una noche (alrededor de 6 u 8 horas) a temperatura ambiente.

Al otro día, tira el agua de remojo (podes aprovecharla y regar tus plantitas) y enjuaga las almendras. Colocalas en la licuadora con el agua y licualas durante 5 minutos, si queres aromatizarla podes usar unas gotas de esencia de vainilla. Finalmente filtra la leche en un colador de malla fina o con un lienzo y guardala en la heladera.

Se conserva refrigerada hasta 5 días. Con esta leche podes hacer una enorme cantidad de preparaciones dulces y saladas, incrementando tu consumo de calcio de manera natural y disminuyendo el consumo de lácteos.

Recorda no tirar los restos, ya que se pueden aprovechar para hacer postres y quesos vegetales… luego te paso mas recetas!

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Andrea Lizarraga

Soy licenciada en nutrición (UNC), profesora de danza y de Tai Chi, terapeuta corporal (posgrado en el Instituto de Psicoterapia Corporal), especialista en alimentación plant based (posgrados en alimentación adulta y pediatría), formada en Mindful Eating (formación impartida por Jan Chozen Bays), meditadora, estudiante de Medicina Tradicional China y eterna buscadora de conocimiento y prácticas psico-espirituales.

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