La bruschetta es una preparación italiana sumamente sencilla y deliciosa. En general se sirve como parte de una aperitivo, pero yo la recomiendo especialmente para reforzar las meriendas o esas colaciones intermedias que nos encuentran con un apetito voraz y que podes saciar tranquilamente con una rica bruschetta. Hay cientos de versiones, pero la nuestra es, por supuesto, integral. A probar!

  • 12 rodajas de pan integral con semillas
  • 1 diente de ajo
  • 1 atado de espinacas o rúcula o mix
  • Huevos de campo: 6
  • Queso parmesano: 100 gr
  • Piñones: 50 gr
  • Aceite de oliva
  • Sal marina y pimienta

Frota el pan con el diente de ajo y tostalo. Después coloca: las hojas verdes bien lavadas y picada finamente (con la rúcula no es necesario), el huevo duro cortado en cuartos, queso parmesano en escamas anchas (lo podes cortar con el pelapapas) y los piñones. Al final, lo rocías con un rico aceite de oliva y salpimentas.

Con esta misma idea podes jugar infinitamente ya que podes usar: berenjenas grilladas, carpaccio di zucchini, tomates cherries, aceitunas, huevitos de codorniz, tofu (marinado previamente en aceite y especias), diferentes tipos de quesos, quesos veganos, semillas, diferentes frutos secos (nueces, almendras, castañas), pastas de berenjena o lentejas, hummus, escabeches de verduras, hongos, palta… Todo es posible en el mundo de la bruschetta, anímate!

 

Andrea Lizarraga

Soy licenciada en nutrición (UNC), profesora de danza y de Tai Chi, terapeuta corporal (posgrado en el Instituto de Psicoterapia Corporal), especialista en alimentación plant based (posgrados en alimentación adulta y pediatría), formada en Mindful Eating (formación impartida por Jan Chozen Bays), meditadora, estudiante de Medicina Tradicional China y eterna buscadora de conocimiento y prácticas psico-espirituales.

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