Sabías que…

la cebolla y todos los miembros de su familia (ajo, cebollín, escalonia, poro) son comestibles muy ricos en azufre, un elemento calorífico que purifica el cuerpo eliminando los metales pesados y los parásitos, y que además facilitan el metabolismo de las proteínas/aminoácidos?

Entre otras propiedades limpia las arterias y retardarda el desarrollo de virus, hongos y organismos patógenos que suelen proliferar en personas que llevan dietas desbalanceadas. Contiene fósforo, silicio, hierro, iodo, potasio y vitaminas A, B y C y un flavonoide especial llamado quercetina, que previene la osteoporosis y protege el sistema cardiovascular.

Comúnmente se la utiliza para curar el resfrío y la tos, entre los remedios tradicionales encontramos: cebollas cocidas a fuego lento en agua con miel hasta que estén suaves y luego se come una cebolla cada 4 horas o bien dejar una cebolla con azúcar en reposo durante una noche y al día siguiente tomar el jugo que suelta.

Se dice que es la «reina de la cocina» porque esta presente en una infinita cantidad de preparaciones como salsas, sopas, guisos, escabeches, guarniciones, etc, etc. Y vos, como la usas?

Hasta la próxima!

Lic. Andre Lizarraga

Fuente: Pitchford Paul, «Sanando con alimentos integrales»

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Andrea Lizarraga

Soy licenciada en nutrición (UNC), profesora de danza y de Tai Chi, terapeuta corporal (posgrado en el Instituto de Psicoterapia Corporal), especialista en alimentación plant based (posgrados en alimentación adulta y pediatría), formada en Mindful Eating (formación impartida por Jan Chozen Bays), meditadora, estudiante de Medicina Tradicional China y eterna buscadora de conocimiento y prácticas psico-espirituales.

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