Seguramente alguna vez quisiste comenzar un cambio y te diste cuenta lo difícil que es porque generalmente no sucede de un día para el otro, sino que se da como resultado de un proceso en el que vas desarrollando nuevas habilidades que incorporas a tu vida.

En el caso de la alimentación pasa lo mismo: querés comer más sano, bajar de peso, desintoxicarte, sentirte mejor y comenzás con todo el entusiasmo leyendo, informándote, buscando productos diferentes, probando recetas, llevando el taper a todos lados. Pero cuando disminuye el ánimo o aparecen otras prioridades nuevamente volvés a tus viejos hábitos y el malestar comienza a crecer junto con la frustración. Esto nos puede suceder regularmente si antes no observamos como es la base de nuestra alimentación que está compuesta por: la elección, selección, compra, procesamiento y conservación de los alimentos. Y esto es fundamental porque, en la medida que vamos afianzando y afinando esta parte, es factible sostener una alimentación consciente en el largo plazo inclusive con toda la dinámica y los imprevistos que tiene la vida diaria.

Para ayudarte con el cambio te sugiero estos tips, que con la práctica se van a convertir en hábitos saludables:

  • Como primera medida para mejorar la elección, vas a intentar optar por alimentos integrales (cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas, frutas y verduras) y disminuir los alimentos procesados de manera industrial.
  • Luego podes hacer un listado de los productos que vas a comenzar a probar o sumar. No es importante que tengas tooodos, sino que los vayas incorpórando mientras te vas familiarizando.
  • Vas a averiguar direcciones de tiendas naturistas o proveedores con buenos precios entre tus amigos más experimentados.
  • Cuando organices tu agenda incluí la compra de los productos secos (que puede ser mensual) y la de los productos frescos (que va a ser semanal). De esta manera vas a estar provista/o de buenos alimentos todo el mes.
  • Finalmente vas a almacener los granos de manera ordenada y visible (los frascos de vidrio transparente son muy útiles), vas a limpiar verduras y frutas y cocinar un poco de cereales y legumbres para la semana.

Todo esto que parece muy sencillo en la realidad no lo es tanto, por eso es importante que te propongas metas alcanzables y que, en la medida de lo posible, consultes a un profesional que atienda tus necesidades personales y te acompañe en el proceso.

Ojalá esta nota te ayude a comenzar o a retomar, hasta pronto!

Lic. Andrea Lizarraga

Andrea Lizarraga

Soy licenciada en nutrición (UNC), profesora de danza y de Tai Chi, terapeuta corporal (posgrado en el Instituto de Psicoterapia Corporal), especialista en alimentación plant based (posgrados en alimentación adulta y pediatría), formada en Mindful Eating (formación impartida por Jan Chozen Bays), meditadora, estudiante de Medicina Tradicional China y eterna buscadora de conocimiento y prácticas psico-espirituales.

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