Los porotos negros pertenecen a la familia de las legumbres o leguminosas, rica en proteínas, grasas e hidratos de carbono. Todos sus integrantes (variedades de lentejas, porotos, arvejas, garbanzos y habas) son fuentes de potasio, calcio, hierro y vitaminas del complejo B. Las legumbres germinadas son ricas en vitamina C y enzimas.

Los porotos negros específicamente, se caracterizan por su sabor dulce y sus funciones benéficas para los riñones, la sangre, la infertilidad, además de ser diuréticos.

En la cocina son la base de muchas preparaciones caribeñas, nosotros podemos incorporarlos en ensaladas frescas y tibias, guisos, estofados, patés y postres!

Un problema común es su digestibilidad: suelen provocar inconvenientes digestivos. Tips? en el caso de los porotos negros, deben comerse de vez en cuando y es mejor combinarlos con hojas verdes (espinaca, acelga, achicoria, rúcula, hojas de remolacha), algas marinas (kombu, nori, hiziki, wakame) y verduras sin almidón. Para prevenir la producción de gases intestinales podes usar hinojo, comino o alga kombu (1 cuadradito de 10 x 10 cm aproximadamente) durante la cocción, y dejarlos en remojo durante 12 horas (luego podes aprovechar el agua de remojo para las plantas).

Si estas en camino de dejar la carne o disminuirla, es hora de que te vayas amigando con las legumbres.

Hasta pronto!

 

Lic. Andrea Lizarraga

Fuente: Pitchford Paul, «Sanando con alimentos integrales»

 

Andrea Lizarraga

Soy licenciada en nutrición (UNC), profesora de danza y de Tai Chi, terapeuta corporal (posgrado en el Instituto de Psicoterapia Corporal), especialista en alimentación plant based (posgrados en alimentación adulta y pediatría), formada en Mindful Eating (formación impartida por Jan Chozen Bays), meditadora, estudiante de Medicina Tradicional China y eterna buscadora de conocimiento y prácticas psico-espirituales.

Gazpacho de Sandía
Banana
Muffins de Salvado